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Javier Sierra
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demás
de sus libros más conocidos, la obra de Javier Sierra se extiende a
infinidad de artículos en prensa, pequeños opúsculos u obras para coleccionistas
bibliográficos. Un breve repaso por algunas de estas “obras perdidas”
de Javier nos dará una idea de la amplitud de sus inquietudes en estos
últimos años y ayudará a trazar una cronología de su actividad.
El Colegio Mayor Chaminade fue, durante tres años, residencia
de Javier Sierra mientras completaba sus estudios de periodismo. Los
días 17 al 27 de enero de aquel año organizó un Encuentro Nacional
sobre Fenómenos Anómalos que derivó en la creación de una efímera
Aula Investigadora de Anomalías Científicas en el seno de esa
institución universitaria. Su principal huella fue esta primera monografía
de Javier sobre el espinoso asunto de los contactados con supuestos
extraterrestres. Desde una óptica antropológica, Sierra analizó lo que
consideraba (y aún considera) el germen de los movimientos religiosos
del futuro.
Años más tarde, esta obra sería traducida en Brasil dentro de una colección
de monografías de la revista UFO, de Adhemar Gevaeerd.
Desde 1987 corrían tiempos extraños para los OVNIs. Aquel año, coincidiendo
con el cuadragésimo aniversario del caso Roswell y del inicio de la
Era Moderna de los “platillos volantes”, se presentaron a la opinión
pública los documentos MJ-12. Un manojo de papeles “top secret” que
presuntamente revelaban la participación del gobierno de Harry Truman,
en 1947, en la recuperación de una nave extraterrestre en Roswell. “Majestic-12”
o MJ-12 era el nombre en clave de la comisión creada para investigar
aquellos restos.
En este opúsculo de 34 páginas editado por la Sociedad Española de Parapsicología
(SEDP) en 1991, se demostraba que aquel memorándum MJ-12 era un fraude
elaboradísimo. Tal vez una “cortina de humo” creada por miembros de
la inteligencia militar norteamericana para enmascarar otros aspectos
del “caso Roswell”.
En julio de 1991, junto a Enrique de Vicente, José León Cano y Ángel
García, Javier impulsó el lanzamiento de la revista Año Cero.
Su aparición rompió la hasta entonces hegemonía de MÁS ALLÁ
en los quioscos españoles, y logró una cuota de mercado de algo más
de 100.000 ejemplares.
Javier fue el responsable del tema de portada del número
1 de Año Cero. Entrevistó a más de un centenar de pilotos españoles
de líneas aéreas (120 exactamente), elaborando la primera macroencuesta
entre éstos sobre el misterio OVNI. Estos fueron los resultados:
· No
han visto OVNIs: 71%
· Han visto OVNIs: 29%
¿Qué
creen haber visto?
· Fenómenos atmosféricos: 41,37%
· Naves extraterrestres: 34,48%
· Aeronaves experimentales: 13,79%
· Otras: 6,89%
Su aventura con Año Cero duraría poco. Javier quería viajar,
investigar y dedicarse al reporterismo de lo desconocido, y su trabajo
como redactor dentro de esa revista no le dejaba hueco para ello. Así
que, cuando Antonio Ribera le ofreció que le acompañase a Tucson, Arizona
(EE.UU.) al First World UFO Congress organizado por Wendelle
Stevens, no fue Año Cero sino MÁS ALLÁ quien le ayudó
a pagarse el viaje. Una vez allí, Javier Sierra visitó Roswell y Los
Ángeles y regresó a España con siete reportajes. Fue José Antonio Campoy,
entonces director de MÁS ALLÁ, el que le invitó a coordinar
su primer monográfico en septiembre de 1991. Autores como Andreas Faber-Kaiser,
Antonio Ribera, José A. Huneeus, Ignacio Darnaude, Ed Conroy, Shi Bo
o Bertrand Méheust colaboraron en un número que vendió 125.000 ejemplares.
Javier no abandonaría MÁS ALLÁ en tres años.
Marcaron Época
El OVNI de la Perestroika
El 9 de octubre de 1989, la agencia soviética TASS difunde una nota
de prensa en l que afirma que un OVNI y sus tripulantes han sido vistos
en un parque de la ciudad de Voronezh, a 500 kms. de Moscú. Los hechos,
segun TASS, ocurrieron el 27 de septiembre y muchos ciudadanos fueron
testigos. En un momento en el que Mihail Gorvachov impulsaba fuertes
cambios políticos en el país, la noticia pilló desprevenido a Occidente.
Telediarios, revistas científicas y semanarios políticos de todo el
mundo se hicieron eco de la sensacional noticia. Semanas después, las
contradicciones internas del relato, la falta de conclusiones científicas
y la ambigüedad de las autoridades, relegaron el "caso Voronezh"
al olvido. El misterio que queda pendiente de aclarar es por qué los
testigos de aquel aterrizaje afirmaron que el OVNI llevaba grabado en
su fuselaje un extraño símbolo –una
H con una barra central– que en España siempre se asoció al "affaire
Ummo"...
El Palacio Embrujado
En mayo de 1990, Televisión Española emitió unas supuestas psicofonías
grabadas en el Palacio de Linares de Madrid por la doctora Sánchez de
Castro. En ellas se escuchaba una voz lastimera llamar a cierta "Raimunda".
Inmediatamente se especuló con que la tal Raimunda era una hija ilegítima
de los marqueses de Linares y el escándalo se sirvió en letras de molde
en toda la prensa española de la época. La revista "Tribuna"
llegó a regalar a sus lectores una cinta de cassette con las psicofonías,
"Tiempo" le dedicó un número especial, y no hubo programa
de radio o televisión de aquella primavera que no se hiciera eco del
asunto. Posteriores investigaciones, mucho más serias, realizadas por
el equipo del jesuíta José María Pilón determinaron que en el palacio
existían ciertas zonas "energéticamente alteradas" y llegaron
a obtener fotografías de extrañas bolas y formas luminosas.
¡Nos imitaron!
Qué tiempos aquellos (y nunca mejor dicho). Después de la publicación
del nº 1 de Año Cero en julio de 1991, con el trabajo de Javier Sierra
sobre pilotos y OVNIs, el semanario TIEMPO repitió esa portada en su
edición del 16 de diciembre. Entrevistó a los mismos comandantes de
Iberia, salpicó sus declaraciones con opiniones de expertos, y recordó
a la opinión pública que el asunto de los No Identificados era un tema
serio, de seguridad nacional, que afectaba al Ministerio de Defensa.
Era una época en la que los chalados, desequilibrados mentales y dementes
con ansias de protagonismo no ocupaban ningún espacio en los medios
de comunicación de gran alcance. Todo lo contrario de lo que sucede
a principios del siglo XXI.