-¿De
veras?
-Me llamó la atención que mientras
el resto del lugar era frío y una neblina lo cubría
casi todo, en el podio se notaba una temperatura muy distinta, muy
cálida y el ambiente era allí mucho más claro.
Por desgracia, no pudimos averiguar qué tipo de diseño
sirvió para diseñar ese podio, pero el director de la
Academia nos informó de que en el momento de su construcción
los radiestesistas de Hitler le aconsejaron que debía desplazarlo
unos 300 metros. De alguna forma, ellos sabían que la línea
de confluencia estaba allí.
Y añadió:
-Quiero aclarar que las tres líneas que confluyen
bajo el podio de Hitler eran conocidas como "línea Sigfrido",
"línea del Grial" y "línea del Destino".
Esto no es tan raro. En Idaho, de donde soy, los niños están
muy familiarizados con la técnica de la radiestesia; todos
saben utilizar varillas para encontrar agua... Y también en
Europa se sabe que las líneas telúricas marcaron la
construcción de muchas iglesias. Incluso, según John
Mitchell y Christine Rhone, bastantes templos dedicados a San Miguel
o la Virgen fueron construidos sobre antiguos templos de Apolo y Artemisa,
como el monasterio del Monte Saint Michel de la Bretaña francesa.
¿Una
nueva era?
Sus explicaciones sobre radiestesia casi me hacen
olvidar el inicio de nuestra conversación.
-De alguna manera –volví a
la carga– sus novelas parecen reflejar la búsqueda de
un conocimiento arcano y ancestral, y reflejan las diferentes actitudes
de los humanos hacia los momentos en los que viven. ¿De veras
cree que estamos a las puertas de un nuevo eón, una Nueva Era
como apunta en El círculo mágico?
-Bueno... En El Ocho el punto de discusión
principal gira en torno a lo que de bueno o de malo aporta la Ciencia
al ser humano. Cada personaje tiene un punto de vista diferente al
respecto y, de alguna forma, pretendí dejar la puerta abierta
para que el lector sacara sus propias conclusiones. En El círculo
mágico quise plantear otro interrogante: ya que somos un planeta
muy pequeño y muy poblado, y nos encontramos justo en ese momento
clave del que la mitología y tantas culturas milenarias llevan
haciendo pronósticos, ¿qué podemos hacer nosotros
para superar esta transición y sobrevivir como especie? Una
vez más, no doy mi propia respuesta. Sugiero, eso sí,
claves que proceden de culturas muy diferentes y de cómo éstas
han practicado rituales adecuados para superar otras transiciones
similares.
-¿Qué clase de transformaciones
cree que van a sucederse en los próximos años? ¿Qué
cree usted que ocurrirá tras el cambio de eón?
-Ahora mismo estamos viviendo ya en pleno cambio
de eón, aunque me he resistido a incluir en mi libro ningún
vaticinio sobre el futuro. Repito: sólo he hecho constar en
él lo que otras culturas han anunciado para este momento. Es
cierto que al igual que el ser humano puede investir de poder ciertos
elementos, ciertos objetos, también ocurre lo mismo con ciertos
momentos de la Historia... como el nuestro. La creencia general de
que van a ocurrir cosas hace que éstas sucedan. Tenga en cuenta
que la predicción más importante hecha sobre esta época
es que esta civilización y su estructura mutarán con
violencia. Aquellos regímenes que sean inflexibles e intolerantes,
perecerán, y sólo aquellos que sean capaces de colaborar
y tolerarse sobrevivirán.
Jesús
de Nazaret
En El círculo mágico, Neville
juega con la idea de tránsito de Piscis a Acuario, y analiza
a fondo el efecto que han tenido en la historia reciente personajes
marcados por el signo del "pez". Y eso, claro, la condujo
sin remedio a Jesús de Nazaret. Decidí tantearla al
respecto.
-Partes de su libro están dedicadas
a Jesús. ¿Qué significa este personaje para usted?
-Al principio creí que el papel de Jesús
en mi novela sería fugaz. Debía aparecer por ser un
personaje clave de esta Era, pero lo pensé como un personaje
rápido. Sin embargo, pronto se convirtió en mucho más
importante a medida que fui formulándome preguntas sobre Él.
Por ejemplo, ¿por qué escogió hacer sus dos últimas
apariciones –en las que dictó su doctrina fundamental–
en los equinoccios de otoño y primavera? Esas fechas también
eran consideradas las más importantes del año judío,
así que tuve que averiguar cuál era el significado que
tenían para los hebreos. Me requirió mucha labor de
investigación y muchas horas de lectura; incluso presencié
algunas celebraciones. Y descubrí que tanto para los hebreos
como para algunos pueblos paganos, esas fechas eran las del anuncio
y presentación de sus nuevos monarcas. El festival de primavera
era el momento en el que el rey se presentaba como el sacrificado,
el rey del grano.
-¿Y eso le hizo entender mejor a
Jesús?
-Entenderlo dentro de un contexto histórico,
sí. Me hizo sentirme mucho más próxima a Él
de lo que nunca lo había estado sólo yendo a la iglesia.
Y ese es el mensaje principal de mi libro: que no podemos entender
el presente si no conocemos el contexto de nuestro pasado. Y tampoco
podemos hacer frente al futuro si no nos apoyamos en él.
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