Jueves, 09 febrero a las 18:34:21
Usando técnicas informáticas y software para la comparación y confrontación de imágenes, se han puesto en paralelo un autorretrato clásico de Leonardo Da Vinci (Turín, ca. 1516) y el San Judas Tadeo pintado en el mural de La Última Cena (ca. 1497) en el convento de Santa María delle Grazie de Milán. Se trataba de determinar si la hipótesis que Javier Sierra esgrime en su novela La cena secreta y que identifica a ese Judas Tadeo con Leonardo tenía o no base científica.
____________________________
JAVIERSIERRA.COM
9 de Febrero 2006
José Manuel García Bautista
Para realizar esta operación se han utilizado programas de robotización de imágenes, tratamiento, comparación y confrontación como Facette (usado por los cuerpos policiales de diversos países), Adobe Photoshop o un software de comparación facial diseñado exclusivamente para este tipo de tareas.
Después de someter las imágenes a estas herramientas podemos concluir que entre ambas existe un nivel de concordancia del 70,1% en modo normal. Esto indica que entre las dos imágenes confrontadas existe “familiaridad” y que por tanto ambos retratos podrían pertenecer a la misma persona. En modo forzado el programa arroja un índice de coincidencia del 88,6%, lo que confirma que el modelo para ambas imágenes fue una misma persona.
Por otra parte, el nivel de concordancia antropométrica errónea entre ambos rostros era sólo de un 13,2%, habiendo coincidencias plenas en un 86,8%. Entre ellas, destacan especialmente la concordancia aproximada de los arcos oculares, supranasales, maxilar y una dimensión craneal similar. La figura o matriz que dibujan ambos rostros es altamente coincidente.
Del aspecto estético destacan los accesos capilares, tanto en el cabello como en la barba. Aunque habría que matizar que existe una diferencia notable de envejecimiento de una imagen a la otra. Eso explicaría por qué aún dándose un índice de concordancia alto entre ambas imágenes existen algunas diferencias entre ellas.
Pómulos, comisura labial, tabique nasal, frente y laxitud expresiva hacen y conforman unas exactitudes coincidentes del 67,2%. Otra característica coincidente es la distribución y distancias entre globos oculares, nariz y boca. Ninguna de las dos imágenes muestra orejas que comparar. En este punto del estudio el nivel de concordancia se ubica, según el análisis, en un 70,01%.
Familiaridad
Los puntos coincidentes entre ambas imágenes subrayan la existencia de “familiaridad”. Esto es, poseen los mismos patrones de medidas y afinidad de rasgos comunes.
Así pues, atendiendo fríamente a los datos suministrados por los ordenadores, ambas imágenes pertenecen a individuos de la misma familia. Aunque, dada la improbabilidad de la existencia como modelo de un sujeto similar al autor (Leonardo Da Vinci), probablemente estamos ante la misma persona.
Imprimir
Noticia