El fantasma de la casa de Verdi
El 31 de octubre de 2000, José Manuel Alonso Ibarrola se encontraba en la casa museo de Verdi, en Villa Sant´Agata,Busseto (cerca de Parma), realizando un reportaje sobre el compositor. El centenario de la muerte del compositor de Aida estaba cerca, y quería prepararse para el acontecimiento. A aquel viaje, promovido por la revista Expansión, se sumó como fotógrafa profesional Blanca Berlín.
Estuvieron un día entero en Villa Sant’Agata, y a su regreso, al revelar las fotografías, Blanca descubrió que en la serie que había tomado en el rincón donde se encuentra el piano que perteneciera al compositor, aparecía claramente, en la cuarta diapositiva, la figura de un... ¿fantasma?
Desde entonces esa imagen ha sido analizado por varios laboratorios fotográficos, por el Padre Pilón y Lorenzo Plaza, del Grupo Hepta, y por varios expertos, que no han podido determinar si se trata de un trucaje o de un fenómeno auténtico.
El propio Ibarrola ha llevado la diapositiva a analizar a varias instituciones –Fotosíntesis, Ascolor o Dinasa, en Madrid-, que no le han dado respuestas definitivas.
Paratratar de despejar las dudas del caso, invitamos a nuestro plató a José María Mellado Martínez, presidente de la Real Sociedad Fotográfica. Él estudió la diapositiva del fantasma de Verdi y concluyó que no pudo ser trucada por medios fotográficos de laboratorio, como la doble exposición. Sin embargo, Mellado tiene sus reservas. Él cree que se puede duplicar el efecto que aparece en la misma, por medio de la manipulación digital. Aunque esto no le permite afirmar que se trate de un fraude, sí introduce una duda razonable que se debatió en “El Otro Lado de la Realidad”.
La música del antiguo Egipto
¿Es posible reconstruir la música que sonaba en las cortes de los faraones egipcios que levantaron las pirámides? ¿Cómo puede recuperarse algo que jamás se grabó, y que el tiempo sepultó para siempre?
No es magia. Un estudio científico dirigido por Rafael Pérez Arroyo y que ha obtenido el aplauso de la comunidad egiptológica internacional, ha recuperado esa clase de sonidos.
¿Desde cuando tienen música?
Sabíamos que la música, como los jeroglíficos o las esculturas realistas, aparece muy desarrollada desde el principio de la civilización egipcia. Pero ignorábamos cómo recuperarla, al desconocer si los egipcios inventaron o no un sistema para escribirla. Pues bien: en ciertas mastabas de la IV Dinastía, junto a las pirámides de Giza, Rafael Pérez Arroyo y su equipo encontraron vestigios de un sistema de anotación musical antiquísimo. Con esos datos y recurriendo a la música copta, heredada de los tiempos faraónicos y cristianizada, Pérez Arroyo volvió a hacer sonar melodías e himnos que llevaban siglos en silencio.
Music in the Age
of the Pyramids |
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Es un disco que puede adquirirse en grandes superficies, en la sección de música clásica. |
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Música con magia
La música fue una herramienta religiosa, cosmológica y matemática para los egipcios. Se utilizaba la música cuando se sentía la necesidad de comunicarse con el más allá. Para los antiguos, los sonidos, los ritmos, son espíritus. Almas audibles de los antepasados. Por eso nada en esa clase de música se dejaba al azar. Eran sortilegios casi matemáticos.
Quizá por eso los músicos fueron los únicos artistas a los que se permitió sepultarse en las necrópolis reales. Al fin y al cabo, tenían la “llave” para comunicarse con el más allá.