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Javier Sierra
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ecidimos dedicarle un programa a los secretos del Camino de Santiago coincidiendo con que el año 2004 se celebraba el Año Santo Jacobeo. Esa circunstancia se produce cada vez que el 25 de julio (fiesta del apóstol) cae en domingo. Hasta el año 2010 no volverá a darse esa circunstancia, lo que convirtió los 772 kilómetros que separan Saint-Jean-Pied-de-Port de Santiago, en la ruta peatonal más transitada del mundo ese verano.
Santiago de Compostela fue –junto a Roma y Jerusalén- la meta de millones de peregrinos durante la Edad Media. Sin embargo, parece que en el caso de Compostela, la “ruta” empezó antes, mucho antes. Expertos como Louis Charpentier defienden que la ruta compostelana es muy anterior al cristianismo. Fue una ruta “hermética”, en la que los peregrinos se guiaban siguiendo el curso de la Vía Láctea. De ahí el término “compostela”, “campo-de-las-estrellas”.
Fernando Sánchez Dragó está convencido de que es en ese hermetismo donde se encuentra la clave para entender el Camino. Esa filosofía de origen egipcio (de Hermes-Toth), impregnó la cornisa norte ibérica en tiempos del hereje Prisciliano. Su cuerpo –según Dragó- es el que está verdaderamente enterrado en Compostela. Fue la Iglesia quien lo “cristianizó” inventándose la leyenda de que Santiago el Mayor vino a España a predicar y fue enterrado cerca del Finis Terrae.
Los milagros del Camino
El Camino está lleno de enclaves “milagrosos” en los que se producen fenómenos astronómicos extraordinarios. Ese es el caso del santuario de San Juan de Ortega, situado a 25 kms. de Burgos, muy cerca de Atapuerca. Cada Equinoccio (21 de marzo y 21 de septiembre), las últimas luces de la tarde iluminan un capitel muy determinado del corazón de la Iglesia. Durante ocho intensos minutos, el Sol pasea sobre las escenas de la Anunciación, el Nacimiento, la Epifanía y el Anuncio a los Pastores, subrayando que fue en esa fecha cuando, según la Tradición, la Virgen se quedó encinta.
Esa metáfora en piedra es también ciencia. Una ciencia cósmica, profunda, de la que nos habló Jaime Cobreros. Fue él quien “redescubrió” el milagro junto a Juan Pablo Morín, en 1974, mientras hacían el Camino.
La iglesia de San Juan de Ortega es también un lugar con fama de milagrero. A ella acudían mujeres que deseaban tener hijos o un buen parto. Se dice que Isabel la Católica la visitó estando embarazada del príncipe don Juan. Pidió ver el cuerpo del mismísimo Juan de Ortega, y de su sepulcro –que llevaba cerrado 200 años- surgió un enjambre de abejas blancas que dejó ver un cuerpo incorrupto.
Mitos del Camino
En el Camino hay griales y reliquias sorprendentes. Muchas de ellas –según nos explicó Marta Rivera de la Cruz-, son definitivamente falsas. Sin embargo, su presencia ha inspirado bellas obras como el “Parsifal” compuesto por Richard Wagner, que visitó el Grial de Cebreiro antes de escribirlo.
Mariano Fernández Urresti, por su parte, nos deleitó con ciertos guiños al esoterismo del Camino, su relación con el Juego de la Oca –no en vano, la “pata de oca” fue una de las más conocidas marcas de los canteros medievales que levantaron las iglesias del Camino-, y con el proceso alquímico, de transformación interior, que se opera en quien se decide a recorrerlo.
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Fecha de emisión Telemadrid
28-06-2004
Invitados
Fernando Sánchez Dragó Viajero, escritor y presentador de televisión. Autor de "Historia mágica del Camino de Santiago".
Jaime Cobreros Especialista en el simbolismo del románico y del Camino. Autor de "Camino de antiago, geografía del espíritu".
Mariano Fernández-Urresti Licenciado en Historia y autor, de "Un viaje mágico por el Camino de Santiago".
Marta Rivera de la Cruz Periodista, escritora y buena conocedora de las leyendas gallegas del Camino.
También entrevistamos al padre Ramiro Fernández Santos, párroco de Villalcázar de Sirga, que nos mostró las zonas telúricas más potentes de su Iglesia. Pocas veces puede verse a un sacerdote armado de péndulo, marcando la “woivre” o serpiente terrestre en suelo sagrado.