Mis Personajes

ANTONIO RIBERA

Un renacentista en el siglo de la razón

BIBLIOGRAFÍA

Las máquinas del cosmos (1983), Encuentros con humanoides (1982), Secuestrados por extraterrestres (1981),
El envés de la trama (1980), El misterio de Ummo (1979), Los doce triángulos de la muerte (1976),
Operación Rapa Nui (1975), Platillos volantes ante la cámara (1969), Platillos volantes en Iberoamérica y España (1969),
Un caso perfecto (1969), El gran enigma de los platillos volantes (1966), Mi reino bajo el mar (1964)
Antonio Ribera - Las máquinas del cosmos

Las máquinas del cosmos

(Planeta, 1983)

Antonio Ribera - Ecuentros con humanoides

Encuentros con humanoides

(Planeta, 1982)

Anotnio Ribera - Secuestrados por extraterrestres

Secuestrados por extraterrestres

(Planeta, 1981)

Antonio Ribera - El envés de la trama

El envés de la trama

(Portic-71, 1980)
(Plaza & Janés, 1996)

Anotnio Ribera - El misterio de Ummo

El misterio de Ummo

(Plaza & Janés, 1979)

Antonio Ribera - Los doce triángulos de la muerte

Los doce triángulos de la muerte

(ATE, 1976)
(Plaza & Janés, 1986)

Antonio Ribera - Rapa Nui

Rapa Nui

(Pomaire, 1975)
(Plaza & Janés, 1989)
(Enrique Martín Ed, 1984)

Antonio Ribera - Platillos volantes en Iberoamérica y España

Platillos volantes en Iberoamérica y España

(Pomaire, 1969)
(Plaza & Janés, 1980)

Antonio Ribera - Platillos volantes ante la cámara

Platillos volantes ante la cámara

(Pomaire, 1969)

Antonio Ribera - Un caso perfecto

Un caso perfecto

(Pomaire, 1969)
(Plaza & Janés, 1973)

Anotnio Ribera - El gran enigma de los platillos volantes

El gran enigma de los platillos volantes

(Pomaire, 1966)

Antonio Ribera - Mi reino bajo el mar

Mi reino bajo el mar

(Vicens Vives, 1964)

El 24 de septiembre de 2001, en una residencia geriátrica de La Garriga (Barcelona), fallecía el "padre" de la investigación OVNI en España. Antonio Ribera, escritor, humanista, pionero del submarinismo y "curioso universal", emprendía su viaje más largo después de dejarnos una treintena de títulos fundamentales sobre los No Identificados. Su influencia en quienes investigan y escriben sobre lo heterodoxo es impagable. Javier Sierra, su "nieto ufológico" –como a él le gustaba llamarle– describe en estas líneas el alcance de su obra y personalidad.

Radiotelescopio

Un renacentista en el siglo de la razón

Aquella carta iba a cambiar mi vida. Estaba fechada en Sant Feliu de Codines, un pueblecito de la comarca del Vallés cercano a Barcelona, el 4 de noviembre de 1985. Tenía entonces 15 años recién estrenados, y hacía apenas dos semanas que había dirigido un pequeño paquete a Antonio Ribera con algunos boletines sobre OVNIs que acababa de "diseñar" con más entusiasmo que acierto. Junto a ellos, también iba una nota en la que tímidamente le preguntaba qué debía hacer para ser un buen ufólogo. Su último libro, Ummo: la increíble verdad, me había impactado tanto que Antonio se había convertido en todo lo que yo aspiraba a ser de mayor.

Lo que no esperaba era que el titán me respondiera. "Estudia Ciencias de la Información, pues tienes pasta para ello", escribió. Y añadió: "Procura rodearte de buenos colaboradores; trata de efectuar encuestas in situ siempre que se presente la ocasión; entrevista a testigos; procúrate buenos libros sobre el fenómeno y aprende idiomas...". Fue definitivo. La primavera siguiente nos conocíamos en Tortosa (Tarragona), inaugurando así una amistad que sería ya imperecedera.

Mi caso no fue único. Antonio Ribera –que en la década de los ochenta podía presumir de ser el autor de habla hispana con más libros sobre OVNIs a sus espaldas–, gustaba rodearse de jóvenes, a los que daba consejos igual de valiosos. Por su casa siempre abierta desfilaron promesas de la ufología como Andreas Faber-Kaiser, Enrique de Vicente, Vicente Juan Ballester Olmos, y más tarde Josep Guijarro, Pedro Canto y tantos otros... De él aprendieron todos el "abc" de la investigación OVNI seria y se abrieron a lo que se fraguaba a nivel internacional en la investigación de este enigma.
Y con razón.

Homenaje a Antonio Ribera
Homenaje a Antonio Ribera, en Vinaròs (Castellón), en agosto de 1989. Fue uno de los primeros actos de reconocimiento que se organizaron a favor de Antonio. A él asistieron, entre otros, Vicente Juan Ballester Olmos, Javier Sierra, Manuel Carballal, Enrique López Guerrero y Enrique de Vicente (de izq. a dcha. en la imagen)

Antonio Ribera i Jordà (1920-2001) nació en la plaza de Lesseps de Barcelona. Hijo de intelectuales, desarrolló un prematuro interés por la literatura de ciencia ficción. En 1958 fue uno de los fundadores del Centro de Estudios Interplanetarios (CEI). Eran los tiempos del "Sputnik" soviético y del inicio de la fascinación popular por la exploración espacial. Los ovnis se colocaron desde entonces en su unto de mira y llegó a publicar veinticinco libros sobre la materia, entre ellos títulos tan influyentes como "El gran enigma de los platillos volantes" (1966) o "Secuestrados por extraterrestres" (1981). Menos conocida, pero muy meritoria, es su actividad como traductor, poeta y dramaturgo. Entre los textos que volcó al español se encuentra "2001: Odisea del Espacio" de Arthur C. Clarke. Fue también un apasionado de la exploración de lo desconocido, centrando su actividad entre el buceo y las misiones arqueológicas como la que en 1975 dirigió a la isla de Pascua (Chile).

Poco antes de fallecer recibió la Cruz de Sant Jordi que la Generalitat de Cataluña le otorgó por su meritoria trayectoria en el mundo de la cultura catalana, pese a lo cual su nombre no figura en ningún callejero o biblioteca de esa comunidad autónoma. Un olvido imperdonable que confiamos se corrija con el tiempo.

CIEN AÑOS DE ANTONIO RIBERA
El año 2020 marca el centenario del nacimiento de Antonio Ribera, el indiscutible gran divulgador del enigma de los "platillos volantes" en lengua castellana. Esta página no solo busca recordar su obra y reivindicar su legado, sino también acercar a las nuevas generaciones a uno de nuestros escritores heterodoxos más recomendables.

“Si las abducciones son reales, entonces no hay más remedio que admitir que alguien está realizando unas experiencias, unos estudios con seres humanos, con finalidades que no alcanzamos a ver”

ANTONIO RIBERA

Milenio 3

Cadena SER

Programa Milenio 3, especial Antonio Ribera (25-09-2011)

Unas memorias rápidas

Antonio fundó en los tempranos años cincuenta la que vendría a llamarse "primera generación" de investigadores OVNI. En 1958, junto a ufólogos como Màrius Lleget o Eduardo Buelta, hizo posible la legalización del Centro de Estudios Interplanetarios (CEI) de Barcelona. Aquélla fue la primera asociación española creada para investigar el enigma de los platillos volantes y Antonio ocupó el cargo de vicepresidente... aunque duró poco. Era alérgico a la burocracia, y pronto se lanzó a investigar y escribir en solitario.

Aimé Michel y Antonio Ribera
Aimé Michel, padre de la teoría de la "ortotenia" para explicar las supuestas rutas de OVNIs sobre Francia durante 1954, y Antonio Ribera, conversan en casa del primero en Saint-Vicent-les-Forts, en los Aples de Alta Provenza.

Fue la época en la que el asunto de moda era el "ciclo bianual marciano", según el cual y coincidiendo con las oposiciones de Marte con la Tierra cada dos años, el incremento de observaciones de OVNIs crecía de manera exponencial. Como él era el único de sus colegas capaz de hablar y escribir en seis idiomas, mantuvo correspondencia con las principales eminencias mundiales en el campo de la exploración espacial, a las que no dudó nunca en trasladar sus dudas y teorías. ¿Influía realmente la cercanía de Marte en la llegada masiva de OVNIs? ¿Acaso vendrían éstos del Planeta Rojo? Buena prueba de esas inquietudes es una postal fechada el 23 de marzo de 1963 en la que Hermann Oberth, uno de los padres de la astronáutica, le admitía que "el campo (de estudio) de los platillos volantes es realmente muy interesante e importante". Pero antes de que Ribera y sus colegas pudieran hallar una respuesta a aquel binomio OVNIs-Marte, surgió otro asunto aún más controvertido: el de las ortotenias.

Ese neologismo definía una constante descubierta por Aimé Michel en los casos de OVNIs estudiados durante la oleada francesa de platillos volantes de 1954. Según Michel, algunas observaciones de No Identificados registradas en una misma jornada eran susceptibles de ser agrupadas trazando una línea recta sobre el mapa. Eso quería decir que los OVNIs seguían "aerovías" concretas. El descubrimiento fue aplicado por Ribera al caso español con éxito, ganándose pronto un lugar destacado en la comunidad internacional de ufólogos, que ya no abandonaría durante el resto de su vida.

De hecho, Ribera fue sin duda más respetado y conocido fuera de las fronteras españolas que dentro. Participó en congresos ufológicos en medio mundo –tuve la suerte de acompañarle a algunos en Estados Unidos y Europa–, escribió en revistas ufológicas de referencia como la Flying Saucer Review británica y la francesa Lumières dans la Nuit. Y hasta fue el introductor en España de la revista Planète de Jacques Bergier y Louis Pauwels, que aquí vio la luz durante quince números bajo el título de Horizonte.

Rafael Farriols y Antonio Ribera, Alicante 1980
Rafael Farriols y Antonio Ribera durante uno de los simposiums que sobre el "affaire Ummo" se organizaron en Alicante en 1980. Farriols ha sido durante estos años el principal recopilador del material ummita

Antonio Ribera en Acapulco 1977
Antonio Ribera en el Congreso Internacional de Ufología de Acapulco (México, 1977), representó a España junto a Andreas Faber-Kaiser y Salvador Freixedo. Sus conferencias siempre fueron muy apreciadas en los foros internacionales del fenómeno OVNI

Vídeo

Programa Más Allá de Fernando Jiménez del Oso con Antonio Ribera
(RTVE, 07-12-1980)

 

Periodista del misterio

En efecto. En noviembre de 1968 –hace ahora treinta y tres años–, salía a la luz el primer número de Horizonte. Su aventura duró poco más de un año, pero aquella publicación supuso un punto de inflexión en el mercado español. Por primera vez una publicación de tirada masiva se ocupaba de "hechos malditos" como la parapsicología, el esoterismo, las civilizaciones desaparecidas y, naturalmente, los OVNIs.

Ribera y Hynek, Génova 1984
Joseph Allen Hynek (fallecido en 1986), fue el padre de la investigación científica del fenómeno OVNI. Asesor de la Fuera Áerea en tiempos del Proyecto Libro Azul y astrónomo de prestigio. En esta imagen conversa con Antonio Ribera durante un congreso ufolófico en Génova en 1984

Aquellos años del pop fueron los más fértiles de Ribera. En su condición de hombre políglota -era capaz de hablar y escribir fluidamente en seis idiomas-, fue uno de los escritores de su generación mejor conectados internacionalmente y la fuente a la que acudían muchos aficionados al misterio para saber qué se estaba "cociendo" en otros países. Un buen ejemplo de ello fueron sus primeros artículos en prensa sobre el Triángulo de las Bermudas. Ribera había leído con pasión un famoso reportaje de Vincent Gaddis sobre este misterio en la revista Argosy titulado The deadly Bermuda Triangle (1964), y no dudó en acuñar el término en castellano, empezar a fijarlo en la imaginación de sus lectores e incluso ampliarlo conceptualmente en un título algo más tardío en su trayectoria como Los doce triángulos de la muerte (1976).

En los convulsos sesenta, los de la carrera espacial y la llegada del hombre a la Luna, Ribera publicó sus grandes "clásicos". Obras que le confirieron un aura de autoridad que ya no le abandonaría durante el resto de su vida: El gran enigma de los platillos volantes, Un caso perfecto o Platillos volantes en Iberoamérica y España. El primero, la "biblia" de los OVNIs para la "segunda generación" de ufólogos que entonces comenzaba a despuntar, se convirtió en un clásico en su género. El segundo, en cambio, pronto se reveló como la monografía ufológica más polémica de finales de los años sesenta. Recogía, gracias a la inestimable ayuda de su colaborador Rafael Farriols, todos los detalles de una observación OVNI controvertida, que tuvo lugar a las afueras de Madrid el 1 de junio de 1967. Esa tarde, junto a los castillos del San José de Valderás, en Alcorcón, un objeto discoidal con un extraño símbolo en la panza, se dejó ver y fotografiar por varios testigos.

En realidad, aquello fue más que un caso OVNI. Su aparición había sido anunciada días antes en una tertulia de café, en Madrid, a un grupo de interesados en los "platillos volantes". Y aunque Ribera y Farriols omitieron cuidadosamente ese detalle y las sospechosas cartas de unos presuntos extraterrestres que daban cuenta de la llegada de aquella nave, con los años el asunto se convirtió en prioritario para Antonio. Ésa fue su investigación más arriesgada: su intento por demostrar que un supuesto colectivo de extraterrestres se había infiltrado en nuestra sociedad y que, durante años, había estado enviando cartas e informes a un nutrido colectivo de españoles.

Sus remitentes se identificaron como "humanos procedentes del astro frío Ummo", y pese a que la veracidad de tales afirmaciones siempre sembró dudas, Antonio defendió la credibilidad del caso contra viento y marea. No en vano, los "ummitas", sin ser citados como tales, ya habían ocupado páginas enteras en la prensa nacional en tiempos de Franco. Su osadía llegó al punto de iniciar correspondencia con un cura sevillano, el párroco de Mairena del Alcor Enrique López Guerrero, quien denunció los hechos al diario ABC allá por 1968. Pero, sin duda, fueron los libros y artículos de Antonio Ribera los que convirtieron Ummo en el asunto ufológico español por excelencia durante años...

Ribera y Benítez, primera entrevista 1975
En 1975, un joven periodista llamado Juan José Benítez entrevistó al ya veterano Antonio Ribera en su casa barcelonesa de la calle Roca i Batlle. Pronto Benítez se convertiría en un entusiasta investigador de este fenómeno y comenzaría a publicar libros con sus pesquisas

En aquellos lejanos años sesenta, con Antonio como el único ufólogo profesional del momento, llegarían también las primeras traducciones a otros idiomas –principalmente francés e italiano–, y los primeros reconocimientos internacionales. Especial mención merece la conferencia que impartió en la Cámara de los Lores de Londres a instancias de Brinsley le Poer Trench (Lord Clancarty) el 11 de diciembre de 1979. Ribera se convirtió así en el primer orador no británico en disertar sobre la problemática de los No Identificados ante sus señorías y lo hizo con un brillante discurso que más tarde recogería en la introducción de su obra Treinta años de ovnis (1982).

Los setenta fue la década de sus grandes viajes, entre los que hubo nada menos que una expedición científica a la remota Isla de Pascua, en Chile, con objeto de explorar sus costas con equipos submarinos. Antonio cumplió ese sueño en 1975, justo después de vender a la editorial Pomaire su proyecto de libro Operación Rapa-Nui. De hecho, Antonio se adelantó en esto al mismísimo Jacques Cousteau –al que tradujo todas sus obras al castellano– localizando los restos de varios moais (las misteriosas estatuas pascuences) sumergidas a pocos metros de la costa. Y es que Antonio, hombre pluridisciplinar y de mentalidad renacentista, también hizo carrera en el mar. Fundó una de las primeras asociaciones de submarinistas de España (el CRIS, Centro de Recuperación e Investigaciones Submarinas), y redactó libros clásicos sobre la pesca subacuática –que jamás practicó– y el "arte" del buceo.

Existe, no obstante, un "Ribera secreto", literario y culto. Se trata de un perfil menos conocido pero igualmente importante en su trayectoria, como autor de relatos y novelas históricas y de ciencia ficción. En ese campo destacan obras como El misterio de los hombres-peces (1955), El gran poder del espacio (1957), Ellos (1959)o más recientemente Siete cuentos de la antigüedad (1984), El documento (1984), Mutatis, mutandis y otros relatos (1986) o El día dels mutants (1992), escrito en catalán, en los que se deja entrever la amplia bonhomía mediterránea de la que siempre hizo gala.

Antonio Ribera y López Guerrero en Vinaròs
El sacerdote Enrique López Guerrero fue el primero en romper el silencio sobre la supuesta existencia de una colonia extraterrestre en España en 1968. En esta foto tomada en Vinaròs (Castellón) en agosto de 1989, el padre López Guerrero y Ribera recordaron ese momento

Ribera, Borrás, Lleget presentación Máquinas del Cosmo
Antonio Ribera fue autor prolífico. En 1983, junto a Márius Lleget y el editor Rafaél Borrás, presentó su libro "Las máquinas del Cosmos", en el que por primera vez se refería ampliamente al espinoso asunto de los OVNIs estrellados

Pero por si todo esto fuera poco, Antonio Ribera también fue traductor. Vertió al castellano, entre decenas de otras obras, 2001: Odisea del espacio de Arthur C. Clarke. En cierto modo, fue una premonición. No en vano, el inolvidable Antonio aguardó a que el calendario marcara esos dígitos antes de emprender su propio viaje a las estrellas. Él, como quien esto escribe, compartía con los faraones su creencia más profunda: que al expirar, nuestra alma asciende hasta convertirse en un nuevo lucero en el firmamento.

Por eso ahí arriba, desde septiembre de 2001, una estrella más ilumina nuestras noches.

Libros fundamentales de Antonio Ribera

No Ficción

  • Objetos desconocidos en el cielo.
    Ed. Argos, Barcelona, 1961.
  • Platillos volantes.
    Ed. G.P. (Colección Biblioteca Popular Ilustrada, serie P), Barcelona, 1962. Bajo pseudónimo de Anthony Simmons.
  • El gran enigma de los platillos volantes.
    Ed. Pomaire, Barcelona, 1966. Reeditado por Plaza & Janés (Col. “Arca de Papel”, 1975).
  • Los humanoides.
    Ed. Pomaire, Barcelona, 1967. En colaboración con Michel, Vallée, Creighton y Lorenzen.
  • Los monstruos marinos.
    Telstar, Barcelona, 1967.
  • Proceso a los OVNIs.
    Ed. Dopesa, Barcelona, 1969.
  • Un caso perfecto.
    Ed. Pomaire, Barcelona, 1969. Reeditado por Plaza & Janés (Cols. “Otros Mundos” y “Realismo Fantástico”, 1973). En colaboración con Rafael Farriols.
  • Los platillos volantes ante la cámara.
    Ed. Pomaire, Barcelona, 1969.
  • Platillos volantes en Iberoamérica y España.
    Ed. Pomaire, Barcelona, 1969. Reeditado por Plaza & Janés como OVNIs en Iberoamérica y España (Col. “Realismo fantástico”, 1980).
  • Los platillos volantes.
    Pro y contra
    Ed. Martínez Roca, Barcelona 1971. En colaboración con Lehr, Michel y Paluzie.
  • ¿De veras los ovnis nos vigilan?
    Plaza & Janés, Barcelona, 1975.
  • Operación Rapa Nui.
    Ed. Pomaire, Barcelona, 1975. Reeditado por Plaza & Janés (Col. “Otros horizontes”, 1989) y por Enrique Marín Editor, 1994.
  • Los doce triángulos de la muerte.
    Ed. ATE, Barcelona, 1976. Reeditado por Plaza & Janés (Col. “Otros horizontes”, 1986).
  • El misterio de Ummo.
    Plaza & Janés, Barcelona, 1979.
  • L´altra banda del mirall.
    Ed. Portic-71, Barcelona, 1980. Reeditado en castellano por Plaza & Janés como El envés de la trama (Col. “Otros horizontes”, 1986).
  • Secuestrados por extraterrestres.
    Planeta, Barcelona, 1981.
  • Treinta años de ovnis.
    Plaza & Janés, Barcelona, 1982.
  • Encuentros con humanoides.
    Planeta, Barcelona, 1982.
  • Las máquinas del Cosmos.
    Planeta, Barcelona, 1983.
  • Galería de condenados.
    Planeta, Barcelona, 1984.
  • En el túnel del Tiempo.
    Planeta, Barcelona, 1984.
  • Ummo: la increíble verdad.
    Plaza & Janés, Barcelona, 1985.
  • Ummo informa a la Tierra.
    Plaza & Janés, Barcelona, 1987.
  • El secreto de Urantia.
    Obelisco, Barcelona, 1988. En colaboración con Jesús Beorlegui.
  • El triángulo de las Bermudas.
    Monografía “Espacio y Tiempo”, Madrid, 1993.
  • Contactados y abducidos.
    Ed. Contrastes, Madrid, 1995.
  • Abducción.
    Ediciones del Bronce, Barcelona, 1998.
  • Cartas de tres herejes.
    Corona Borealis, Madrid, 1999.
  • La dimensión perdida.
    Corona Borealis, Madrid, 2001.

Ficción

  • Ellos.
    Edhasa, Barcelona, 1959.
  • Los comandos de la humanidad.
    Edhasa, Barcelona, 1961.
  • Fin.
    Ed. Cenit, Barcelona, 1963.
  • El documento.
    Planeta, Barcelona, 1984.
  • Mutatis, mutandis.
    Juan Granica, Barcelona, 1986.
  • El dia dels mutants.
    Barcanova, Barcelona, 1992.

“La curiosidad. Éste ha sido el motor que ha empujado mi personalidad desde que tenía uso de razón. Y la curiosidad, en un sentido más amplio, ha sido lo que ha separado al hombre del resto de los animales”

ANTONIO RIBERA